domingo, 10 de mayo de 2009

ÉTICA EN LOS ENSAYOS

Como ya os comenté hace un tiempo, en estos momentos hay dos ensayos clínicos que están en marcha, son los ensayos del TALAMPANEL y la MEMANTINA.

En ambos ensayos los requisitos para acceder a los mismos son muy parecidos, pero hay una parte que desde mi punto de vista es éticamente bastante dudosa. A continuación os incluyo lo que no me gusta de los requisitos para participar en los ensayos:

"En ambos ensayos los pacientes continuarán tomando su medicación habitual con Rilutek, pero no podrán utilizar otros fármacos potencialmente modificadores del curso de la enfermedad, como el Litio."

Es decir, que sabiendo que el LITIO puede ayudar a frenar el avance de la ELA, se prohibe su toma a las personas que entran en estos ensayos. Es totalmente incomprensible. Estamos hablando de una enfermedad terminal en la que se debe dar la oportunidad a los pacientes de acceder a todos aquellos medicamentos o tratamientos que le ayuden a ralentizar la enfermedad y a aminorar los síntomas, para mejorar así su calidad de vida. Lo contrario no es por nada, pero es pensar únicamente en la medicina, en el éxito profesional a nivel científico, y hay que pensar más en beneficiar al enfermo por encima de todo. Estamos hablando de personas. Los investigadores y los médicos parece que tratan con enfermedades en vez de con humanos. Algunos solo piensan en su éxito profesional y sumar otro título más en su currículum.

Desde aquí, pido a todos los médicos e investigadores que se pongan en el lugar de los enfermos, que piensen cómo actuarían si uno de los enfermos fuera un familiar suyo. ¿Harían lo mismo? No creo.

Al mismo tiempo quiero señalar que es una vergüenza todo el protocolo que se sigue para poner en marcha un ensayo. Es indignante toda la burocracía que hay en este sentido. Este es otro tipo de maltrato, y desprecio hacia los enfermos.

7 comentarios:

Carmen dijo...

Es cierto Raúl solo les preocupa el éxito,deberían permitir el ensayo sin dejar de tomar el litio de lo contrario el enfermo puede dar un paso hacia atrás,es incomprensible como tantas cosas que hacen.Estamos en un mundo materialista de locos.
Un abrazo

E dijo...

Estoy de acuerdo contigo Raúl. Además, ¿porque no se les ocurre abrir otro grupo de control con pacientes tomando Rilutek y Litio?

Quiero darte las gracias por mantener este blog. Eres toda una inspiración. Acaban de diagnosticar a una amiga y encontrarte me ha ayudado mucho.

Te mando mis mejores deseos.

Gabriela dijo...

Concuerdo con eso de hacer dos grupos para este ensayo.
Por favor nos podrias contar de tu experiencia con el litio???
Aqui mi primo solo esta con el Rilutek..a ver q mas podriamos hacer.
Cariños desde Lima
Gabriela

Anónimo dijo...

Raul. Tengo la impresion de en el tema de los ensayos de medicamentos , los enfermos somos convidados de piedra,y que lo cuenta a la postre es el lucimiento personal de ciertos (profesionales),esa es mi opinion , que por supuesto puede ser rebatida Gracias

Gobo dijo...

El hecho de que sea ensayo es para experimentar los efectos, es lógico que no puedan mezclarse medicinas para ver si de verdad tienen efecto o no.
Rilutek=pérdida de tiempo.
ONO128...= perdida de tiempo y aumento de hipertensión.

Pero si mezclas no se puede estudiar, que no olvidemos, como dice mi padre que se apunta a todos, él ya no se salva, solo lo hace para que el dia de mañana exista una una via de estudio para la enfermedad.

Anónimo dijo...

Hoy es un día muy triste para mi. Mi compañero J. nos ha dejado. Es un gran hombre y luchó hasta el final. Es creyente y ojalá tenga razón, yo no lo soy y me reafirma mi creencia el no volverlo a ver, su dios es injusto y se lleva a los mejores, ojalá me equivoque. Estoy cabreado y muy triste. No es justo que C. se quede sin su padre, un niño de 7 años necesita a su papá y una mierda de enfermedad cruel lo impide. Quiero que ese niño sea feliz con su papá y su mamá, los juegos, darles patadas al balón la complicidad de las sonrisas y los "puretes" por las travesuras... pero ahora falta papá. Que putada y que injusticia. J., te queremos y jamás olvidaré tu sonrisa y el gesto de gratitud que pusiste la última vez que te incorporé la cabeza que los músculos de tu cuello ya no aguantaban. Te prometo, en derecho a nuestra amistad, velar por tu espléndida y maravillosa mujer y por tu hijo. Hasta siempre, compañero!

Anónimo dijo...

Un besazo a todos y ánimo! Os queremos!