Pues allí llegué yo el primer día de trabajo, 20 minutos antes de la hora. Con el paso de los años me daría cuenta de que no hace falta llegar tan pronto.
Mi primer recuerdo fue que la persona que me había contratado se iba ese mismo día por diferencias con el director. Con el tiempo me daría cuenta de que lo normal era tener diferencias con él, sobre todo porque mezclaba lo personal con lo profesional.
Mis primeras compañeras de departamento: Sol, Susana y Esther. Salía de una facultad con mayoría femenina o sea que no supuso nada extraño. Más gente de aquella época: Marco, Pablo, Paco, Nuria, Antonio y muchos más, de algunos prefiero ni acordarme.
En los cinco años que estuvimos en Alcobendas vi pasar gran cantidad de personas por la empresa, especialmente por mi departamento. Con algunos estaría poco tiempo, pero suficiente para seguir manteniendo la amistad (Ana) con otros años (Sol y David), y con otros toda "mi vida" (Asun y Javier).
¿Qué aprendí de aquella época? Dejando a un lado el aspecto profesional aprendí mucho del comportamiento de las personas y a "sobrevivir" en situaciones extremas. Aprendí a tratar con malas personas, a ver que mucha gente tiene doble cara, que mucha gente se preocupa solo de sí mismos y que otros se preocupan de hacer daño a los demás...
También aprendes a descubrir buena gente, que en un mal ambiente es complicado.
Afortunadamente la crisis del 2002 sirvió para limpiar el ambiente y que todo mejorara con el cambio de oficina. Allí descubriría muy buenas personas...
Continuará...