jueves, 24 de julio de 2008

¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?

Estoy seguro de que todos habeis hablado de este tema alguna vez y, aunque lleguemos siempre a la misma conclusión demostramos demasiadas veces lo contrario. ¿Por qué? ¿No nos damos cuenta de que este error nos puede costar muy caro? ¿En qué pensamos?

Yo he vuelto a reflexionar sobre este tema pensando en la que yo considero una situación grave de un amigo que antepone el trabajo a sus problemas de salud. ¿Esta sociedad nos vuelve locos o qué?

¿Qué es lo realmente importante? Y más que importante, ¿qué es fundamental e insustituible en nuestra vida? Dos ejemplos: la salud y nuestros seres queridos.

La gente que te quiere puedes recuperarla pero ¿la salud? Eso muchas veces es imposible.
Pensad y valorad lo que teneís. ¿Qué es lo importante en vuestras vidas?

4 comentarios:

agarelli dijo...

Hola Raúl. Mi nombre es Gabriela. Vaya manera de encontrarnos hoy. Me acabo de enterar que el padre de una amiga tiene ELA. Viven en argentina y nos consultan si aquí en españa hay algo más referido al tratamiento.
Empezamos a buscarles datos, información. Mi marido, Andrés, trabaja en el Instituto de neurociencias de Alicante, donde vivimos. En verdad vivimos en San Juan de Alicante.
Hemos llegado a España hace muy poco, con nuestros 2 hijos, Muy pequeños.
Estamos viviendo acá por 2 años, luego volveremos a casa. La experincia en España es hermosa, extraña, a veces muy complicada, pero la mayoría del tiempo estamos bien.
Te escribo porque tus palabras han funcionado para sentirme acompañada.
Hace unos meses ha fallecido mi padre en argentina, tan lejos, no pude despedirme de él porque fue tan repentino.
Y entonces comencé a pensar en los momentos de la vida. En que día a día se construye la vida. Veo a mis hijos crecer y me maravillo.
Y ahora te encuentro en este blog. No he podido dejar de llorar desde que empecé a leerte hace un rato.
Creo que quizás encontré un lugar, un momento, alguien con quien compartir.
Te mando un gran abrazo, te admiro, y te necesito. Veremos de encontrarnos de vez en cuando aquí.

Gabriela

Anónimo dijo...

Hola niño, yo yambién tengo un amigo que está pasando por lo mismo: trabajo antes que salud.... ¿estaremos hablando de la misma persona?
En parte, me siento un poco culpable de su situación, y de verdad que lo siento muchísimo. Lo que pasa es que para mi ahora lo importante es otra cosa, o mejor dicho, otra persona que me necesita más que nunca lo hará en toda su vida.
Desde aquí animo a este amigo a que recapacite y piense un poco en sí mismo.
Un beso!
Asun

Anónimo dijo...

Hola Raul

Quien sabe, siempre pensamos que lo más importante es la salud, pero no nos damos cuenta de lo verdaderamente importante que es hasta que no nos damos cuenta. Yo creo que a ese amigo a lo mejor podrias hacerle reaccionar tú, por que si hablamos del mismo esta un poco encerrado en su trabajo, y aunque decia que lo 1º era su salud, pues ya ves lo que esta pasando, quizas entre vosotros, su gente podais hacerle ver, que hay veces que ya es tarde, y que por mucho que quieras volver atras no puedes. Muchos Besos.

maribel.

Manueal dijo...

Hola Raul.
Aqui esa obsesion por el trabajo es una sicopatia, vienen llamado Workoolic. Es una plaga y amenaza con aumentar.
Por que? las razones son multiples; porque es una actitud de vida aprendida, todos conocemos a alguno en familia, no? Por incapacidad a enfrentares a la vida real. Por miedo. Por cobardia. Por comodidad e incluso por costumbre. Quiza esta ultima es la peor de todas visto que es una actitud pasiva.

En realidad esto no es mas que el reflejo de las sociedades donde vivimos, donde impera la deshumanizacion.
Todo depende de cuales son tus prioridades en la vida, porque al final todo se reduce a eso, pero nadie quiere darse cuenta.
Cuanto estas dispuesto a sacrificar por ser el primero? Tu familia, tu salud, la de los demas...

En realidad no nos damos cuenta que es todo tan efimero, que apenas nos paramos a reflexionar sobre esos momentos magicos de nuestras vidas, ese momento ya ha pasado. Que idiotas somos!

Es siempre un placer conversar contigo.

Un abrazo muy fuerte.

Manuela