Os voy a
contar un poco de nuestras vacaciones. Como ya sabéis estuvimos buscando destinos adaptados. Muchos de vosotros nos mandasteis diferentes posibilidades, pero
al final decidimos volver al mismo destino que el año anterior, es decir, a
Fuengirola. La razón principal ha sido el conocimiento que teníamos de la zona y de los servicios que ofrecía.
Nos hubiera gustado conocer un sitio nuevo, pero a veces hay que ser práctico y en realidad lo importante era irnos de vacaciones a la playa.
Como el año pasado
hicimos el desplazamiento en AVE.
Para ir a la estación de ATOCHA, pedimos un taxi adaptado grande.
La ventaja del taxi que nos mandaron, era que sus
dimensiones permitían que
mi silla pudiera estar casi tumbada y así facilitarme el traslado. Desde hace un tiempo necesito ir más tumbado en mi silla, lo cual hace difícil que pueda entrar cómodamente en otros coches, incluso el mío que también está adaptado. El
modelo de taxi es el siguiente, por si a alguno de vosotros os hiciera falta en alguna ocasión:
MERCEDES VIANO. Y en este
enlace podéis ver fotografías del mismo:
http://www.ventausado.com/index.php?centro=2&id=118&idioma=
Sobre
mi viaje en AVE decir que el espacio habilitado para la silla era demasiado reducido,
provocando que NURIA tuviera que hacer malabares para colocarme y por otro lado, influyendo de forma negativa en mi, ya que estaba incomodo y con sensación de mareo en muchas ocasiones. Esto por ejemplo
no me ha pasado en el AVE MADRID - MÁLAGA del año pasado, aunque a la vuelta si tuvimos problemas de espacio. Y en el AVE MADRID -- BARCELONA fui muy bien, el espacio era el adecuado.
Este tipo de detalles se deberían revisar por parte de RENFE porque
yo pago mi billete igual que cualquier otro viajero y no es justo que yo vaya más incomodo que el resto.
Cuando
llegamos a MÁLAGA estaba esperándonos mi amigo JAVI con nuestro coche adaptado, y allí nos montamos Miriam grande, Miriam pequeña, Nuria, Javi y yo. Desde allí
fuimos a Fuengirola.
Javi se había ido esa madrugada con todos los trastos en nuestro coche, porque tenemos que llevarnos tantas cosas, que sería
imposible transportarlas con nosotros en el AVE, y aún así este año para ir en el AVE íbamos más cargados: la mochila con las necesidades básicas, el ambú, una neverita (donde siempre hay un juego de comida, jeringas, ..., para mi) y el respirador a las espaldas de NURIA. Menos mal que venían las MIRILLAS con nosotros.
ADIF tiene un servicio de ayuda, acompañamiento y apoyo a las personas con mobilidad reducida. Este año
lo volvimos a solicitar y
según el día así funcionó.
El día de ida en MADRID fatal, nos llevaron corriendo, y su ayuda fue escasa y casi inútil, se notaba que la persona no tenía una formación y experiencia adecuada.
A la llegada en Málaga muy bien, y el día de vuelta funcionó perfectamente. Como ya he apuntado en alguna ocasión, se nota cuándo los profesionales les gusta su trabajo y están preparados para ello.
Este año
nos hemos dado cuenta de varios aspectos que quizá habría que considerar en un próximo viaje.
Yo necesito más tiempo para adaptarme a la humedad y en general al clima de la costa. Esto implica que para unas próximas vacaciones en vez de 11 días, deberíamos irnos por lo menos 15 o 20 días. También creo que
es necesario más ayuda para que NURIA pueda descansar, es decir, que la
solución sería ir acompañados por alguno de los cuidadores, aunque eso suponga un gasto más. No solo
nos hubiera servido para que NURIA descansase más, si no también para acelerar todas las tareas que hay que realizar conmigo cada día.
Otro día os describiré como nos organizábamos para que así os podáis hacer una idea, y por si alguno tiene que viajar con unas circunstancias similares a las mías, que lo pueda tener en cuenta. Y ahora lo dejo pero, CONTINUARAAAAAAAA.... No se pierdan el próximo capítulo, habrá fotos comprometidas, jajjaaj