domingo, 26 de octubre de 2008

RELAJACIÓN

Un aspecto fundamental en la vida diaria del enfermo es saber cómo relajarse en los momentos duros, por ejemplo cuando necesitas ayuda para hacer algo y no tienes nadie a tu lado que te pueda echar un cable. Evitar esos momentos de ansiedad es muy importante.

A mi me pasa esto de vez en cuando y me cuesta mucho relajarme. Cuando no lo consigo esta ansiedad suele afectarme muy negativamente. Por eso debemos aprender distintas técnicas de relajación, ya sean de respiración o de pensar en otras cosas.

Hoy os dejo un par de párrafos que me han gustado mucho, espero que os ayuden a relajaros.


"Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar. " -- Mario Benedetti

" La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...
Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... ...antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos. " -- Charles Chaplin

4 comentarios:

rosa dijo...

hola Raúl..
a mí me va bien hacer o pensar en cosas positivas..
Cada día son más las personas que sufren ansiedad, por la vida que llevamos de ajetreo, compromisos, a contra reloj, los niños......lo veo a diario.. La ansiedad ya la viven tambien los niños, cada vez más, sobrecarga en el cole y luego actividades extraescolares, no ven a los papis por el trabajo..... LA ANSIEDAD ES UN MAL DE NUESTROS DÍAS..
Besos y .....UN ABRAZO.

Anónimo dijo...

Hola, Raúl:
¿Sabes esa sensación de desahogo que se te queda cuando te pegas una panzada a reír? Eso relaja un montón, física e intelectualmente. Recuerdo que hace muchos años, cuando tenía 12 ó 14, mi hermano y yo muchas veces nos divertíamos riéndonos sin ton ni son. Nos mirábamos muy serios y empezábamos a reírnos sin ganas, forzando unas carcajadas de lo más falso, como dos malos actores. El resultado es que terminábamos partiéndonos de la risa (esta vez de verdad). La cosa seguía rememorando momentos o pelis con los que nos hubiéramos reído mucho, y seguíamos partiéndonos, a veces hasta se nos caían las lágrimas, rojos como tomates. Nos quedábamos nuevos.
Desde tu mesa, te mando un abrazo de los que rememoras en tu entrada anterior, y aunque no la conozca, otro para tu mujer. ¡En cuanto llegue a casa le voy a dar un achuchón a mi chico que se va a enterar! :-)
Isa

Anónimo dijo...

Hola Raúl.
Lo que mejor me va es la música, pero no imaginas cuantas veces me siento desesperada,creo que es una de las cosas más duras de esta enfermedad..el tener que esperar a que alguien venga y te de una mano. fue lo primero que me golpeo, cada que voy a un sitio público, di tu a un restaurante..todo va bien, pero en el momento de levantarme de la mesa, siempre pienso que me vendré abajo con todo... afortunadamente siempre hay alguien... un beso

Gema dijo...

Hola Raul. Me presento, soy Gema. A mi suegro le diagnosticaron la enfermedad hace unas semanas. Estamos pasando un mal momento. Quiero que sepas que admiro tu fuerza, tus ganas, y me encantan todas estas reflexiones que escribes en tu blog. Me ayuda mucho leerlas, gracias. Cuando me viene un bajón, pienso "voy a leer algún comentario de Raúl" y, de verdad, me ayudan mucho.
Nosotros lo estamos probando todo, sobre todo medicina alternativa. A ver si conseguimos enfrentarnos a ella... o vivir con ella de una forma mejor. Un abrazo.